Reir por no llorar
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Os voy a contar lo que me pasó con una de mis clientas, una madura recién divorciada que quiso buscar consuelo en mi y desatar esas fantasías sexuales que había reprimido en su época de mujer casada. La primera vez que tuve sexo con ella fue gracias a que coincidimos en una fiesta del comercio de la zona donde vivimos.
De cuerpo delgado y unas tetas algo grandes pese a estar tan delgada, cosa que me excita exageradamente, su primordial atrayente es un culo duro, apretado y redondo como buena apasionada al deporte. Cuando me visita laboralmente no luce nada guapa ya que no se arregla, solo la bata del trabajo y sin maquillar. Parecía tener un carácter agrio conforme afirman mis compañeros de profesión, conmigo siempre y en toda circunstancia tuvo un trato agradable y creo que hasta se me ha insinuado más de una vez, mas no le di relevancia hasta ese día de la fiesta. Si reconozco que constantemente miraba sus tetas gordas y su cuerpo en general, pero nada más.
Sentados en la mesa coincidimos en la barra pidiendo una copa, charlamos largo y tendido y en la tercera o bien cuarta copa, charlaba ella y me sujetaba de mano, me tocaba el brazo, se reía con cada tontería que afirmaba, señales indudables de estar receptiva totalmente. Salimos al jardín a tomar el aire y en una de esas que ella estaba obviamente más borracha que yo me dio un pico. Enseguida se puso colorada y dijo que la perdonara porque no sabía lo que le había pasado, que le dio mucha vergüenza. Yo lo dije que no tenía por qué disculparse y que me había encantado, aunque estaba sorprendido.
Diciendo eso, la tome por la cintura y la atraje cara mi tras un árbol fuera de miradas indiscretas y la bese mordiéndole los labios y abriendo mi boca mientras agarraba uno de los mejores culos que había visto en mi vida, ella por su parte se entrego metiendo su lengua en la mía. En ese instante su hijo de 20 años salio buscándola, para decirle que se iba y le afirmó que no se preocupara, que se quedaba. Acto seguido, me afirmó ”nos vamos?.
Subimos a mi turismo y por el camino me afirmó: vamos a mi casa, mi hijo duerme en la casa de su novia, no hay nadie, podremos estar tranquilos. Al llegar al portal, me dio la llave ldel garaje y del ascensor, era obvio que íbamos a follar como auténticos conejos.
-Da una vuelta a la manzana, deja el vehículo en el garaje y sube, afirmó con voz tranquila y dando la sensación de que no era la primera vez que hacía algo de esto.
Tarde como diez minutos en pegar con los nudillos en la puerta. Me abrió vestida mas sin zapatos.
¿Que quieres tomar?, me afirmó mientras que me daba la espalda caminando cara el salón y veía cómo movía su culo con toda la intención de provocarme y ponerme cachondo, en ese momento me venían a la cabeza los videos xxx de maduras follando que tanto me gustaban.
-Deseo tomarte a ti -le dije-, y la atrape en medio del camino y nos besamos con fuerza, le acariciaba sus tetas por encima del vestido, me abrazaba fuerte, mi polla estaba a puntito de reventar, la apoye en la pared sin dejar de mirarla y le levante el vestido, vi en ese instante que no llevaba braguitas, y mi mano fue directa a su coño, meti un dedo hasta el fondo, gimió y se le doblaron las piernas, allá mismo me saque la polla y la levante del suelo, no me costo mucho trabajo, soy un tío fornido, mi polla miraba al cielo y la deje caer encima de mi. Ella tan solo me abrazo fuerte y me mordió en el cuello.
-¿Que me haces? mmmmmm, me muero de gusto, me arde la vagina todo por la parte interior, no dejes de moverla, me voy a correrrrrr... Ella con el vestido por la cintura y yo con mis pantalones por los tobillos en medio del comedor dándonos una follada digna de cualquier película porno. Acabamos corriéndonos al mismo tiempo y después de estar un rato tumbados en el sofá descansando por aquel tremendo polvo me dijo: ¿te quedas a dormir conmigo?. Obviamente le contesté que si...